En Castrohinojo, La Cabrera Baja , hay una piedra de la Antigüedad procedente de algún castro cercano.
Se encuentra situado en la mitad de una tortuosa calle irregular, como las que caracterizan a los pueblos de La Cabrera. Es un gran bloque de piedra caliza que los vecinos conocen como “El morrillo de Extremadero”. Éste era el punto de reunión donde se daban cita los representantes que acudían al concejo o donde se realizaba el recuento del ganado cuando regresaba de pastar. Pero se conservaba hasta hace poco tiempo una curiosa tradición: Toda aquella mujer que desease concebir un hijo o ser fecunda debería frotar en la piedra su barriga para conseguir este propósito.Las piedras protectoras pueden ser:
–Piedras del rayo:
Protegen a las personas y casas de las tormentas.
–Piedras de azar:
Fragmentos de altar de iglesia o de “monumentos antiguos”, que actúan contra el mal de ojo.
–Peñas o piedras furadas:
Curan a los enfermos al pasarlos por el hueco de las mismas.
–Piedras fertilizantes:
Como la de Castrohinojo (Cabrera) llamada el “morrillo del extremadero", donde las mujeres se frotaban la barriga para ser fecundadas.
–Piedras de la salud:
Como las que se encuentran cerca de algún camino y que “nunca hubiesen sido movidas”. Servían para curar ciertas dolencias, invocando al peñasco.


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